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El melanoma maligno (MM) es un tumor maligno con origen en los melanocitos, las células productoras de la melanina en la piel. El 95% de ellos se localizan en la propia piel y el 5% restante lo hace en mucosas (oral, tubo digestivo, genital), en la retina o en las meninges.

El Melanoma representa el 4% de los tumores malignos cutáneos y el 80% de las muertes por este tipo de lesiones.

El MM se observa predominantemente en individuos adultos jóvenes. En mujeres es más frecuente encontrarlo en las extremidades y en los varones en el tronco, cabeza y cuello, aunque puede aparecer en cualquier localización cutánea.

¿Cuándo existe sospecha de melanoma maligno?

Frente a una lesión pigmentada (“peca o nevus”) que sea:

  • A: Asimétrica (forma irregular)
  • B: Bordes irregulares
  • C: Coloración irregular
  • D: Diámetro (medida) > 6 mm.
  • E: Evolución (Crecimiento en poco tiempo)

Esto se conoce como la regla del ABCD.

A veces, los detalles de la lesión pueden observarse de forma más precisa mediante la ayuda de una lupa o aparato que aumenta el detalle de la lesión.

Delante de un signo de alarma, es imprescindible consultar siempre con su médico.

  1. En lesiones pigmentadas preexistentes, en caso de: cambio de color, forma o tamaño; prurito; dolor; sangrado; erosión; aumento del espesor
  2. En Lesiones pigmentadas nuevas, en caso que sean: asimétricas; de bordes; irregulares; de color heterogéneo; mayores de 6 mm (tamaño de la goma de un lápiz); sobreelevadas.

¿Cómo se diagnostica un melanoma maligno?

La sospecha diagnóstica de melanoma maligno es fundamentalmente clínica. Ante una lesión pigmentaria con características clínicas sospechosas (regla ABCD), es necesario practicar una biopsia o una extirpación de la lesión. El estudio histopatológico permitirá establecer un diagnóstico definitivo.

El patólogo no sólo informa del diagnóstico de melanoma sino que también mide su profundidad en milímetros, un estudio conocido como Índice de Breslow que se considera el indicador pronóstico más preciso. La actitud posterior pueden depender de este dato.

¿Cómo se trata un melanoma maligno?

Depende de las características del melanoma y de su profundidad. En melanomas muy superficiales (melanoma in situ o melanomas de menos de 0,9 mm de profundidad) únicamente se realizan exploraciones complementarias de screening general y resección quirúrgica de la lesión quirúrgica con márgenes de seguridad (2cm).

Para los melanomas más profundos, Breslow II o Clark III, debe realizarse la técnica del ganglio centinela conjuntamente con la extirpación del tumor.

Si el estudio del ganglio centinela demuestra afectación de los ganglios linfáticos mediante, se practicara una linfadenectomía regional en el mismo acto quirúrgico aunque habitualmente lo hacemos forma diferida por la dificultad y el tiempo que comporta el estudio anatomo-patológico de estos ganglios.

Siempre que la biopsia del ganglio centinela o el estudio citológico por punción de un ganglio palpable deberemos hacer vaciamiento ganglionar de la región de drenaje.

¿Se cura el melanoma maligno?

Sí. Sobre todo aquéllos que no se han extendido más allá de la localización cutánea inicial, Breslow I o Clark I, tienen alto índice de curación.

¿Se puede prevenir?

La prevención primaria, es decir, aquella actitud a desarrollar para evitar la aparición de un MM incluye fundamentalmente evitar una excesiva irradiación ultravioleta tanto solar como artificial (rayos UVA) y evitar las quemaduras solares. Es muy importante evitar esta irradiación durante la infancia.

La prevención secundaria consiste en realizar un diagnóstico precoz. Por esto, es recomendable que las personas que tengan “pecas” que hayan hecho alguna clase de cambio; tengan alguna peca que sea completamente diferente del resto, o cumplan la denominada regla ABCD, pidan consulta al médico. Esto es más importante todavía si hay otros casos de melanoma en la familia.

¿Qué pronóstico tiene?

El pronóstico viene dado por aspectos clínicos, localización anatómica y, sobre todo, por factores histológicos. Así, son importantes la valoración del grosor (Indice de Breslow), el nivel de invasión, el índice mitótico, la infiltración linfoide del tumor y la ulceración. La estadificación (Indice de Clark). La detección de una posible afectación linfática regional o en la presencia de metástasis a distancia empeora mucho el pronóstico

¿Qué es la biopsia de los ganglios linfáticos?

Los ganglios linfáticos son pequeños órganos que forman parte del sistema linfático del cuerpo. Se encuentran en todo el organismo y están conectados entre sí por los conductos linfáticos por los que fluya la linfa que contiene plasma sanguíneo, proteínas, glucosa y oxígeno a su vez  recoge también los desechos de las células, así como otros materiales, como bacterias y virus, para ayudar a eliminarlos de los tejidos del cuerpo.

Los ganglios linfáticos son partes importantes del sistema inmunitario del cuerpo. Contienen linfocitos B, linfocitos T y otros tipos de células de este sistema.

¿Qué es una biopsia de ganglio linfático centinela?

Una biopsia de ganglio linfático centinela es un procedimiento en el que se identifica, se extirpa y se examina el ganglio linfático detectado mediante sonda de radiación gamma o azul de metileo para determinar si hay infiltración por células malignas.

Un resultado negativo de dicha biopsia sugiere que el cáncer no ha adquirido la capacidad para diseminarse a os ganglios linfáticos cercanos o a otros órganos. Por otro lado, un resultado positivo de la biopsia indica que el cáncer está presente en el ganglio linfático centinela y que podría encontrarse en otros ganglios linfáticos cercanos (llamados ganglios linfáticos regionales) y, posiblemente, en otros órganos. Esta información puede ayudar al médico a determinar el estadio del cáncer (la extensión de la enfermedad en el cuerpo) y a formular un plan adecuado de tratamiento.

¿Qué sucede durante una biopsia de ganglio linfático centinela?

El Medico Nuclear inyecta una sustancia radiactiva (albumina marcada con Tecnecio), un tinte azul o ambos cerca del tumor para localizar la posición del ganglio linfático centinela. Luego, conjuntamente con el cirujano usa un dispositivo que detecta la radiactividad emitida por el tecnecio para localizar el ganglio centinela o busca los ganglios linfáticos teñidos con el tinte azul. Una vez localizado el ganglio linfático centinela, el cirujano hace una pequeña incisión en la piel que cubre el ganglio y lo extirpa.

Posteriormente, el patólogo examina el ganglio centinela en busca de células cancerosas generalmente de forma diferida. Si se detecta cáncer, el cirujano extirpe los otros ganglios linfáticos de la región de drenaje en una segunda intervención quirúrgica. pibus leo.